Miré fastidiada la cara de enojo de mi padre
-Kiara, no puedes, es más grande que nosotros! - me contestó mi padre… más gruñendo que hablando.
- Hija - Intervino mi madre con una voz solemne- Sabes lo peligroso que puede ser, no podemos arriesgarnos así.. Ni a ti ni a los demás de nuestra familia - mi madre estaba sentada en el sofá a mi derecha.
No saben porque discutimos?...Les he insinuado a mis queridísimos padres ir al colegio. Eso les parece una idea descabellada, imprudente e innecesaria.
- Pero mamá, yo no conozco a ningún humano!... necesito tener amigos, enemigos, novios - ante la ultima palabra un gruñido se escuchó de lo profundo del pecho de Jacob, mi padre- y aunque te moleste papá, no querrías que esta fuera la ultima generación de nuestra familia… ni que yo viva sola toda mi vida - le dije con mirada de reproche. Cuando mencione las generaciones mi padre empezó a temblar. Pues ese tema estaba ligado a otro más íntimo y privado…
- Hija, no vas a ir y tema terminado - dijo mi padre, levantándose del sofá, con sus manos temblando y cerradas como puños.
- Pero papá… Por favor, yo… yo - dije tanteando en mi mente alguna excusa- yo necesito aprender
Diablos!, que patética excusa
- Kiara?, te estas escuchando? - dijo mi padre poniendo una de sus manos temblorosas en mi hombro - seguramente sabes Muchísimo mas que aquellos adolescentes, y también eres mucho mas madura
- Mi madurez no tiene nada que ver - dije mas enfadada que antes. Odiaba que mencionaran mi estúpida Madurez… a pesar que solo tengo nueve años, pero el aspecto físico de una adolescente de dieciséis años.
Mi padre me hizo caso omiso y dio media vuelta y desapareció tras la puerta.
- Mamá- dije mirando hacia la derecha - ayúdame, tu también lidiaste con esto alguna vez, no puedes entender como me siento? - dije con voz quebrada, pero me había negado rotundamente a llorar
Renesmee, mi madre, sonrió. convirtiéndose en una afirmación. Posó su mano en mi mejilla y recordó cuando Edward le dijo que No.
-Pero tu eres mas buena que el abuel… que Edward -no me gusta llamarlos Abuelos en voz alta a Bella y a Edward, por el simple hecho que no podían serlo!, eran demasiado jóvenes, según el punto de vista físico.
- Cielo, Jacob tiene razón… es algo más grande que nosotros. No podemos correr el riesgo de que nuestro secreto sea descubierto.- mi madre, poso de nuevo su mano en mi mejilla y me recordó lo acelerado de mi crecimiento.
Edward ayúdame, dije mentalmente, Sabiendo que mi...Abuelo me estaría escuchando.
Cuatro segundos más tarde Edward estaba sentado donde minutos antes había estado mi tembloroso padre.
- Que pasa, hija? - dijo mirando a mi madre
- Esto te parecerá un dèjá vú.- dijo mi madre con una sonrisa forzada dibujada en su rostro.
-No Kiara - dijo volviéndose para mirarme, adiviné que el abuelo había escuchado la mente de mi madre
- Por favor - dije suplicando. Por favor, por favor, por favor, por favor!
- No - Volvió a decir Edward con voz autoritaria
De repente tuve una idea pasajera, me podría escapar e inscribirme a escondidas en el instituto
- Ni se te ocurra - me contradijo Edward
Diablos, Edward dio una pequeña sonrisa ante mi arruinado plan, olvidé su Don. Cerré los ojos y me concentré en el don de Bella, cuando los abrí todo tenia un matiz rojizo. Le sonreí a mi disgustado y concentrado abuelo...
[Lamento si tiene errores en la ortografia, es que Word es un rebelde y no me quiere corregir!]
Espero que les guste, dejen su comentario y digan si les gustó o no :)
Love&Peace♥
Interesantisisisismo!
ResponderEliminarMe gusto tu idea. escribes muy bien. Sigue con la historia
ya publique el segundo cap en mi blog si quieres verlo solo pasa, deja comentarios plis. Dime qué no te gusta
besotee
Me gustoo muchooo!!
ResponderEliminarA mi Jacob aii que darle clases de autocontrol!! para que tenga mas paciensia! =D
muuuuy bueno (:
ResponderEliminar